
México refuerza soberanía alimentaria con compra de maíz
Grupo Maseca adquirirá 200 mil toneladas adicionales de maíz blanco sinaloense en 2025; el precio podría rondar los $5,800 por tonelada.
En una decisión clave para el sector agroindustrial mexicano, Grupo Maseca adquirirá 200 mil toneladas adicionales de maíz blanco producido en Sinaloa, gracias a un acuerdo gestionado entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el gobierno estatal. Esta operación representa un impulso importante para la comercialización del grano nacional, en un contexto donde los agricultores locales enfrentaban incertidumbre sobre la venta de sus cosechas.
El anuncio, encabezado por Julio Berdegué Sacristán, titular de SADER, y Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, refuerza el compromiso del gobierno con los productores locales. La compra por parte de una de las principales empresas de la industria harinera apunta a estabilizar el mercado y a incentivar un precio competitivo en beneficio de quienes cultivan maíz blanco, un insumo estratégico para la cadena alimentaria nacional.
Aunque el precio final por tonelada no fue especificado en el comunicado oficial, centros de acopio en la región ya han reportado ofertas cercanas a los $5,800 pesos mexicanos. Este referente servirá para orientar futuras negociaciones y acelerar la salida del grano al mercado, algo especialmente relevante en medio de un ciclo agrícola marcado por presiones en costos y expectativas de rentabilidad ajustadas.
Desde inicios de 2025, las gestiones gubernamentales se han enfocado en asegurar salidas comerciales para las producciones sinaloenses, ante la necesidad de reactivar el flujo económico en zonas rurales y reducir la dependencia de importaciones. Con esta compra, Maseca no solo fortalece su cadena de suministro, sino que también contribuye al objetivo nacional de soberanía alimentaria.
Este movimiento envía una señal al resto del sector agroalimentario: priorizar la producción nacional puede ser una vía efectiva y sostenible para atender la demanda interna. La articulación entre actores públicos y privados, como en este caso, resulta fundamental para crear condiciones de estabilidad y crecimiento para los agricultores en México.









