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Nucleo Rural
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Biofungicida de ARN: cómo funciona la tecnología sin químicos tradicionales

El biofungicida de ARN bloquea genes esenciales de los hongos para proteger cultivos como la vid y reducir la dependencia de fungicidas convencionales.

Biofungicida de ARN: cómo funciona la tecnología sin químicos tradicionales
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Un biofungicida basado en ARN utiliza instrucciones moleculares para bloquear genes esenciales de los hongos que afectan los cultivos. La tecnología, aplicada en el producto Oifirax de GreenLight Biosciences, busca controlar el oídio de la vid mediante una acción dirigida al patógeno, con potencial para reducir la dependencia de fungicidas convencionales. 

 

Cómo funciona el biofungicida de ARN

A diferencia de los fungicidas que actúan mediante sustancias químicas, esta tecnología utiliza el mecanismo conocido como interferencia de ARN (ARNi). Consiste en diseñar moléculas de ARN que reconocen instrucciones genéticas específicas del organismo que se busca controlar y bloquean su funcionamiento. 

En el caso de Oifirax, el objetivo es el hongo Erysiphe necator, responsable del oídio que afecta a los viñedos. Las moléculas interfieren con un gen necesario para producir ergosterol, un compuesto fundamental para las membranas celulares del hongo. Al interrumpir ese proceso, se limita su desarrollo y supervivencia. 

La principal diferencia de esta tecnología es su capacidad para actuar sobre una secuencia genética determinada, en lugar de depender de una sustancia con efectos más amplios. El diseño busca que las moléculas afecten al organismo objetivo y se degraden de forma natural, lo que podría reducir la presencia de residuos y la exposición de especies que no se pretende combatir. Sin embargo, el perfil de seguridad debe evaluarse para cada producto y uso autorizado. 

Según Andrey Zarur, fundador y director general de GreenLight Biosciences, las pruebas de la empresa registraron un control superior al 99% del hongo con una aplicación de dos litros por hectárea. La compañía comparó ese resultado con una eficacia aproximada del 80% de los fungicidas convencionales. Estas cifras corresponden a los resultados comunicados por la empresa y no deben interpretarse como una garantía para todos los cultivos o condiciones de campo.

Qué aplicaciones tiene en la agricultura

El producto Oifirax está dirigido al control del oídio en cultivos como la vid. La enfermedad puede afectar hojas, brotes y frutos, reducir la calidad de la cosecha y ocasionar pérdidas económicas si no se controla. La tecnología de ARN abre una vía para desarrollar tratamientos específicos contra distintos patógenos, siempre que cada formulación demuestre su eficacia y obtenga las autorizaciones correspondientes. 

La plataforma también contempla soluciones para otras amenazas agrícolas. GreenLight Biosciences desarrolla DarkMite, orientado al control de ácaros, y busca ampliar su catálogo a diferentes cultivos. El avance de estos productos dependerá de los resultados en condiciones reales, los costos para los agricultores y la evaluación de sus efectos ambientales. La interferencia de ARN representa una alternativa emergente para el manejo de plagas y enfermedades, pero no implica que los fungicidas tradicionales puedan sustituirse de inmediato en todos los sistemas agrícolas.