
Las plagas agrícolas más comunes y cómo combatirlas
Descubre las plagas más frecuentes en la agricultura, su impacto económico y las estrategias efectivas para controlarlas y proteger tus cultivos.

En el sector agroindustrial, las plagas representan uno de los mayores desafíos para la productividad y la rentabilidad de los cultivos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las plagas pueden causar pérdidas de hasta el 40% en la producción agrícola mundial anualmente.
Entre las plagas más comunes se encuentran:
Los pulgones, por ejemplo, son insectos chupadores que debilitan las plantas al extraer su savia y transmitir virus. Se estima que causan pérdidas de hasta el 30% en cultivos como el trigo y la soja. Para combatirlos, se recomienda el uso de insecticidas específicos, la introducción de depredadores naturales como las mariquitas y prácticas culturales como la rotación de cultivos.
La mosca blanca, otra plaga frecuente, afecta principalmente a cultivos como el tomate, el pimiento y el algodón. Este insecto no solo reduce el vigor de las plantas, sino que también secreta una sustancia que favorece el crecimiento de hongos. Según un estudio del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), las infestaciones de mosca blanca pueden reducir los rendimientos hasta en un 50%. El control integrado, que combina trampas amarillas, enemigos naturales y productos químicos selectivos, ha demostrado ser efectivo.
Los ácaros, como la araña roja, son otra amenaza significativa, especialmente en cultivos bajo invernadero. Estos pequeños arácnidos se alimentan de las hojas, causando decoloración y caída prematura. Para su manejo, se utilizan acaricidas y la liberación de ácaros depredadores como Phytoseiulus persimilis. Además, mantener una humedad relativa alta puede ayudar a reducir su proliferación.
Las orugas, como el gusano cogollero, son responsables de grandes pérdidas en cultivos de maíz, sorgo y arroz. Según la FAO, esta plaga puede causar daños económicos superiores a los 13,000 millones de dólares anuales en África y Asia. El uso de bioinsecticidas a base de Bacillus thuringiensis y la implementación de prácticas de manejo integrado son estrategias clave para su control.
Los nematodos, gusanos microscópicos que atacan las raíces, representan un problema grave en cultivos como la papa y la zanahoria. Se estima que causan pérdidas globales de alrededor de 125,000 millones de dólares al año. La solarización del suelo, la rotación de cultivos y el uso de variedades resistentes son algunas de las medidas más efectivas para su manejo.
El combate de las plagas requiere un enfoque integral que combine métodos químicos, biológicos y culturales. La adopción de prácticas sostenibles no solo protege los cultivos, sino que también contribuye a la preservación del medio ambiente y a la seguridad alimentaria global.
