
Brasil busca convertir lodos en fertilizantes agrícolas
Brasil avanza en el aprovechamiento agrícola de lodos y residuos orgánicos, aunque los costos y la logística limitan su expansión.
Brasil está explorando una alternativa con potencial para la agricultura brasileña: transformar lodos y residuos orgánicos tratados en insumos capaces de aportar materia orgánica y nutrientes al suelo. Sin embargo, durante 2026 su expansión comercial todavía encuentra obstáculos relacionados principalmente con el costo de producción, la escala y el transporte.
El proceso parte de un principio de economía circular: recuperar materiales que originalmente serían descartados y reincorporarlos a una actividad productiva. Pero convertir los residuos en fertilizantes a partir de lodos requiere tratamiento, infraestructura y controles que determinan tanto la calidad del producto como su viabilidad económica.
El costo aumenta antes de llegar al campo
La transformación implica una reducción importante del volumen. Lívia Baldo, especialista en gestión de residuos y directora de Tera Ambiental, señaló que para producir su fertilizante orgánico se procesa una tonelada de residuos orgánicos y se obtienen, en promedio, alrededor de 400 kilos de producto terminado. La compañía registra una producción anual de 36.000 toneladas de fertilizante orgánico compuesto Clase B.
El precio continúa siendo uno de los principales desafíos. Eduardo Rotta Lovato, director de operaciones de Quattro T, explicó que el biofertilizante elaborado a partir de lodos todavía no puede competir en precio con los fertilizantes convencionales. Por ello, su atractivo se concentra especialmente en productores que valoran la recuperación de materia orgánica y la reducción del impacto ambiental.
La logística también define el modelo
La escala de producción constituye otro límite. De acuerdo con Lovato, una sola planta difícilmente alcanzaría una dimensión industrial suficiente, por lo que el desarrollo del mercado podría requerir instalaciones distribuidas en distintas regiones. La ubicación adquiere especial importancia en Brasil por las grandes distancias que separan los centros de tratamiento de residuos de las zonas agrícolas.
El transporte puede convertir un insumo potencialmente competitivo en una alternativa costosa. Por eso, la viabilidad de los biofertilizantes dependerá no solo de aumentar la fabricación, sino también de establecer cadenas regionales capaces de acercar el producto a los establecimientos agrícolas y reducir los kilómetros recorridos.
Del lodo al biosólido
El material tampoco puede utilizarse directamente en el campo. Antes debe pasar por procedimientos de estabilización e higienización para reducir la presencia de agentes patógenos. Entre las alternativas se encuentran tratamientos térmicos, compostaje termofílico y estabilización con óxido de calcio.
Una vez tratado, el material puede convertirse en biosólidos y posteriormente utilizarse en formulaciones como fertilizantes orgánicos, organominerales o biofertilizantes. La regulación brasileña establece criterios ambientales para su producción y uso, incluidos parámetros relacionados con Escherichia coli y elementos químicos potencialmente tóxicos.
Regulación y escala serán determinantes
El desarrollo del mercado también enfrenta una cuestión regulatoria: según la información sectorial proporcionada, el Ministerio de Agricultura de Brasil no dispone de una clasificación específica para biofertilizantes elaborados a partir de lodos, por lo que estos productos quedan comprendidos dentro de la categoría general de fertilizantes orgánicos.
Algunas experiencias muestran, no obstante, que el aprovechamiento puede alcanzar una escala significativa. En Río de Janeiro, el lodo generado en las estaciones de tratamiento de efluentes se destina a compostaje termofílico para producir compuesto orgánico utilizado en agricultura, jardinería y reforestación; Cuiabá desarrolla una experiencia similar desde 2022. Para que estas iniciativas pasen de casos regionales a un mercado de mayor alcance, Brasil deberá resolver una ecuación que combina residuos orgánicos, procesamiento, regulación, costos y logística.










