
Gusano barrenador frena comercio ganadero entre México y EE.UU.
La detección de casos en territorio estadounidense llevó a suspender temporalmente la importación de ganado vivo.
La aparición de los primeros casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en Estados Unidos provocó una respuesta inmediata de las autoridades sanitarias de ambos países. Como medida preventiva, se determinó suspender temporalmente la importación de ganado vivo, con el objetivo de contener la propagación de la plaga y proteger la actividad pecuaria regional.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó que hasta el momento se han confirmado 12 casos en dos estados del país. Todos corresponden a animales domésticos y representan los primeros registros detectados en territorio estadounidense desde el resurgimiento de la amenaza sanitaria. Las autoridades consideran que la rápida implementación de controles será clave para evitar impactos mayores en la producción ganadera y en las cadenas de suministro vinculadas al sector agropecuario.
El primer contagio fue identificado el pasado 3 de junio. De acuerdo con los reportes oficiales, entre los animales afectados se encuentran cuatro bovinos, una cabra y un perro. Hasta ahora no se han registrado infecciones en fauna silvestre ni casos en seres humanos dentro de Estados Unidos.
La detección encendió las alertas debido a la capacidad del gusano barrenador del ganado para afectar a distintas especies animales. La plaga se desarrolla cuando las larvas de determinadas moscas invaden heridas abiertas y se alimentan de tejido vivo, generando daños severos si no se controla a tiempo. El hallazgo también ha reforzado la cooperación sanitaria entre ambos países, especialmente en materia de vigilancia epidemiológica y control fronterizo.
México mantiene vigilancia intensiva
En México, la presencia del GBG fue confirmada desde finales de 2024 en el estado de Chiapas. Desde entonces, las autoridades han ampliado las labores de monitoreo para contener su expansión hacia otras regiones productivas. Actualmente se reportan 2 mil 178 casos activos distribuidos principalmente en zonas fronterizas y en áreas del centro del país. La situación ha llevado a reforzar las medidas de inspección en unidades de producción pecuaria y en puntos estratégicos de movilización animal.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria señaló que continúan en marcha protocolos de vigilancia, diagnóstico y control para reducir la dispersión de la plaga y minimizar sus efectos sobre la actividad agropecuaria.
Impacto sanitario y riesgos para la agroindustria
Además de los efectos sobre el ganado, las autoridades mexicanas también mantienen seguimiento de los casos en personas. La Secretaría de Salud informó que hasta el 5 de junio se contabilizaban 280 casos de miasis humana asociados al gusano barrenador. Los estados de Veracruz y Chiapas concentran la mayor incidencia de casos. No obstante, la tasa de mortalidad vinculada a esta enfermedad permanece en alrededor del 1%, según los registros oficiales.
Para la agroindustria ganadera, la suspensión temporal de importaciones representa un desafío adicional en términos comerciales y logísticos. Sin embargo, especialistas coinciden en que las restricciones buscan evitar consecuencias económicas mayores derivadas de una expansión más amplia de la plaga.
El control efectivo del gusano barrenador, junto con los programas de vigilancia sanitaria y la coordinación binacional, será determinante para garantizar la estabilidad de la producción pecuaria y la seguridad sanitaria en América del Norte durante los próximos meses.










