
Alza de fertilizantes presiona al campo y anticipa encarecimiento de alimentos
Productores agrícolas alertan que el aumento de costos por la guerra impactará en la cesta básica si no se aplican medidas urgentes.
El fuerte incremento en los costos de producción agrícola encendió las alertas del sector agropecuario, que advierte que el impacto terminará trasladándose al precio de los alimentos. Organizaciones agrarias denuncian que la guerra ha disparado el costo de insumos clave como fertilizantes, electricidad y gasóleo agrícola, generando presiones económicas que podrían reflejarse en la cesta de la compra si no se aplican medidas de apoyo inmediatas.
Las asociaciones agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones han solicitado al Gobierno un plan de ayudas urgente ante el encarecimiento de los insumos productivos. Según estas organizaciones, en poco más de una semana los costos de producción se han incrementado entre un 20 % y un 50 %, una situación que compromete la rentabilidad de las explotaciones y podría derivar en un aumento proporcional en los precios de los alimentos básicos.
Fertilizantes en el centro de la crisis agrícola
Uno de los mayores focos de preocupación es el acceso a fertilizantes, ya que buena parte de los principales productores se encuentran en regiones vinculadas al conflicto del golfo Pérsico. Esta situación, sumada a los aranceles impuestos a los fertilizantes provenientes de Rusia y Bielorrusia y a las tasas que afectan a otros proveedores internacionales como Estados Unidos y Trinidad y Tobago, está restringiendo la oferta y encareciendo aún más los abonos agrícolas.
El sector advierte que esta combinación de factores podría provocar un aumento significativo en los costes de producción agrícola, lo que inevitablemente repercutirá en los precios que pagan los consumidores finales. De acuerdo con estimaciones de Asaja, el impacto económico en el campo alcanza ya los seis millones de euros diarios, lo que equivale a cerca de 41 millones de euros semanales en gastos adicionales para las explotaciones.
Además del impacto directo del conflicto, las organizaciones agrarias denuncian que parte del incremento en los insumos podría estar vinculado a movimientos especulativos en el mercado. Desde COAG señalan que el aumento de los precios de algunos productos derivados del petróleo no estaría justificado, ya que muchos de ellos se habían producido antes del inicio del conflicto bélico.
Por este motivo, el sector reclama la intervención de las autoridades y pide a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que investigue posibles prácticas abusivas por parte de grandes corporaciones del sector energético y de suministros agrícolas. Desde UPA también alertan de incrementos de hasta el 40 % en apenas unos días, lo que califican como “subidas injustificadas” que ponen en riesgo la sostenibilidad económica de muchas explotaciones.
Reclaman ayudas urgentes y medidas regulatorias
Ante este escenario, Unión de Uniones ha advertido que el encarecimiento del gasóleo agrícola y de los fertilizantes tendrá un impacto directo en la inflación y en el precio de los alimentos. Por ello, la organización ha solicitado al Ministerio de Agricultura que, junto al Ministerio de Economía, impulse un real decreto con ayudas extraordinarias para el sector.Las asociaciones también piden que la producción agrícola quede exenta del impuesto vinculado al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), al considerar que esta medida ha contribuido a elevar los costos y favorecer dinámicas especulativas en el mercado de insumos.
El precio del combustible agrava la presión sobre el campo
La escalada en el precio de los carburantes está agravando la situación del sector agrícola. Según datos recopilados por Facua, el precio medio del gasóleo agrícola ha subido cerca de 33 céntimos por litro en una semana, pasando de 1,456 euros a 1,783 euros por litro, lo que representa un incremento del 22,5 %. En paralelo, la gasolina de 95 también registró un aumento cercano a los 17 céntimos.
Ante este escenario de volatilidad energética, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha señalado que el Gobierno está evaluando de cerca la evolución de los precios y no descarta activar medidas de apoyo si el encarecimiento del petróleo y los carburantes termina afectando de forma significativa a la economía. El Ejecutivo, recordó, ya dispone de herramientas aplicadas durante la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania que podrían adaptarse a la situación actual.
Mientras tanto, el sector agroindustrial insiste en que la combinación de guerra, encarecimiento energético y escasez de insumos amenaza con intensificar la presión sobre los costes de producción agrícola, lo que podría traducirse en un aumento sostenido de los precios de los alimentos en los próximos meses.










