
ONU declara 2026 como Año Internacional de la Agricultora
La iniciativa busca visibilizar el papel de las mujeres en la producción de alimentos y promover igualdad en la propiedad de tierras.
La Organización de las Naciones Unidas ha designado 2026 como Año Internacional de la Agricultora, con el objetivo de reconocer la contribución indispensable de las mujeres en la seguridad alimentaria global y denunciar las desigualdades persistentes en el acceso a la tierra y recursos agrícolas.
La declaración subraya que, aunque las mujeres representan una parte significativa de la fuerza laboral agrícola, apenas poseen una fracción de los terrenos cultivables en el mundo. Según la ONU, cerrar esta brecha de género es clave para aumentar la productividad y la resiliencia de las comunidades rurales.
Un informe de la FAO, citado en el indicador 5.a.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, revela que en numerosos países menos del 15% de las agricultoras tienen derechos de propiedad sobre la tierra. Esta desigualdad estructural persiste a pesar de reformas legislativas y programas de apoyo.
Expertos aseguran que si las mujeres tuvieran igual acceso a insumos, financiamiento y tecnología que los hombres, el rendimiento de sus explotaciones podría crecer hasta un 30%, generando un impacto positivo directo en la seguridad alimentaria mundial.
El Año Internacional de la Agricultora pretende movilizar a gobiernos, instituciones y sociedad civil para impulsar políticas de igualdad en el campo. Entre las medidas destacan reformas legales de propiedad, programas de adjudicación de tierras y fortalecimiento de cooperativas rurales lideradas por mujeres.
La FAO y ONU Mujeres advierten que la falta de acceso a la tierra no solo limita el desarrollo económico de las agricultoras, sino que perpetúa desigualdades sociales y culturales, especialmente en comunidades rurales e indígenas de América Latina, África y Asia, donde las tradiciones siguen privilegiando a los hombres.
Asimismo, la ONU resalta que las mujeres rurales son guardianas de la biodiversidad: conservan semillas, gestionan recursos naturales y transmiten saberes agrícolas tradicionales, desempeñando un papel fundamental frente al cambio climático y en la construcción de sistemas agroalimentarios sostenibles.
Organizaciones internacionales esperan que la iniciativa promueva un cambio estructural que permita a las agricultoras ejercer plenamente sus derechos, accediendo a los mismos recursos y oportunidades que los hombres, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible a nivel global.
En síntesis, la proclamación de 2026 como Año Internacional de la Agricultora es un llamado mundial a reconocer, valorar y respaldar a las mujeres que sostienen la agricultura, incentivando transformaciones profundas en igualdad de género y acceso a la tierra.










